Es demasiado. Este Mundial es demasiado. Demasiados partidos por día, demasiada información, demasiados comentarios, demasiados memes, demasiadas fotos, demasiado... Este diario me ha convertido en Sísifo, cuando creo que puedo sentarme a escribir algo ya ha pasado, y luego tengo que hacer otra cosa como comer, trabajar, lidiar con un adolescente, convivir con el esposo, salir a tomar sol, dormir... Y cuando vuelvo a pensar en resumir lo que ha pasado, ya es tanto que no sé que priorizar o que dejar fuera. Pero haré un esfuerzo de continuar con este espacio, de tomar notas, incluso cuando el fanático de mi casa, el esposo, no ha seguido con tanta atención como esperaba este Mundial, porque también es un adulto con deudas y un trabajo exigente. Aún así, llegó temprano para ver a su adorada selección argentina golear a Argelia, ver casi de madrugada dos partidos más (creo que el de Colombia y Uzbekistán... y el de México ante Corea del Sur). Como se imaginarán...
Ha pasado mucho en dos días. Me confieso abrumada por todo el ruido alrededor del Mundial de este año, ruido tanto dentro como fuera de la cancha. Así que ando media confusa en que anotar primero, si algún detalle de los cuatro partidos ya jugados, del todo el asunto político social, de la cantidad de memes y fakes de IA publicados en redes sociales, del discurso activista extra fútbol, de la inauguración o del aburrimiento que a veces me captura mientras veo la pelota rodar de aquí para allá. Las inauguraciones Vamos anotando cronológicamente. Las inauguraciones. La única que vi fue la de México. Nada que destacar. Sorprendida de que abriera Maná, un grupo que creía retirado totalmente, aunque gran parte del público coreo su éxito "Oye mi amor", de principios de la década de 1990. Me pareció bonito el inicio, con una coreografía y vestuario interesantes. Shakira y Burna Boy cantaron el tema oficial, "Dai Dai", una puesta segura y muy parecida al "Waka Waka...