Ir al contenido principal

Entradas

Día 5. Sufrir el fútbol

- ¡Gracias, gracias! El esposo estaba de rodillas, frente la televisor, con una emoción que se le hacía agua en los ojos. Lo miraba con una sensación de incredulidad y sorpresa. La commoción del fanatismo se me hace un delirio incomprensible, aunque fui cautiva de uno, el religioso, en una etapa de mi vida en que buscada sentido y pertenencia. Un delirio de amor, que también pasó, me desterró de esa búsqueda. Ambas decepciones de entrega me salvaron de un destino de naufraga.  Se puso de pie y sonrió. Y sonreí.  El triunfo de Argentina sobre Cabo Verde, 3 goles a 2 y con un autogol que desempató el juego, fue de una acompasada taquicardía. Estuve frente al televisor la mayoría de los 124 minutos que duró el partido. Hacía el final del tiempo extra y murmurando maldiciones en contra de los penales, me fui a la cocina, esperando el milagro de una víctoria para Cabo Verde, a pesar de que mi esposo oraba por el triunfo de su amada selección argentina.  En las redes todo eran ...
Entradas recientes

Día 4. El largo (y empedrado) camino de este Mundial

 Me resisto a tirar la toalla. Transito por este Mundial con más sentido de la responsabilidad autoimpuesta con la escritura que por tratar de entender el fanatismo del esposo y, de paso, aprender algo sobre este deporte que cruza culturalmente a millones de personas.  Así que este será un texto largo y trataré de hacerlo lo más ligero posible.  La larga fase de grupos Retomando donde dejé el seguimiento anterior, comienzo por la jornada del 19 de junio, día en el que, más atenta a lo que pasaba en la inauguración de una actividad literaria en la Ciudad Colonial, revisaba de vez en cuando las redes sociales, en especial Twitter (reitero, nunca la nombraré de otra manera), para enterarme qué pasaba.  Ganó Estados Unidos 2 a 0 a Australia. No lo vi. Marruecos le ganó a Escocia, 1 a cero. No lo vi. Haití perdió de Brasil, 3 a 0. No lo vi. Sigue sin anotar su primer gol en un Mundial. Ya no tiene posibilidades de clasificar. Turquía perdió de Paraguay. No creo que Turquí...

Día 3. Mucho con demasiado

 Es demasiado. Este Mundial es demasiado. Demasiados partidos por día, demasiada información, demasiados comentarios, demasiados memes, demasiadas fotos, demasiado...  Este diario me ha convertido en Sísifo, cuando creo que puedo sentarme a escribir algo ya ha pasado, y luego tengo que hacer otra cosa como comer, trabajar, lidiar con un adolescente, convivir con el esposo, salir a tomar sol, dormir... Y cuando vuelvo a pensar en resumir lo que ha pasado, ya es tanto que no sé que priorizar o que dejar fuera.  Pero haré un esfuerzo de continuar con este espacio, de tomar notas, incluso cuando el fanático de mi casa, el esposo, no ha seguido con tanta atención como esperaba este Mundial, porque también es un adulto con deudas y un trabajo exigente. Aún así, llegó temprano para ver a su adorada selección argentina golear a Argelia, ver casi de madrugada dos partidos más (creo que el de Colombia y Uzbekistán... y el de México ante Corea del Sur).  Como se imaginarán...

Día 2. La insoportable levedad del fútbol

Ha pasado mucho en dos días. Me confieso abrumada por todo el ruido alrededor del Mundial de este año, ruido tanto dentro como fuera de la cancha. Así que ando media confusa en que anotar primero, si algún detalle de los cuatro partidos ya jugados, del todo el asunto político social, de la cantidad de memes y fakes de IA publicados en redes sociales, del discurso activista extra fútbol, de la inauguración o del aburrimiento que a veces me captura mientras veo la pelota rodar de aquí para allá. Las inauguraciones Vamos anotando cronológicamente.  Las inauguraciones.  La única que vi fue la de México. Nada que destacar. Sorprendida de que abriera Maná, un grupo que creía retirado totalmente, aunque gran parte del público coreo su éxito "Oye mi amor", de principios de la década de 1990. Me pareció bonito el inicio, con una coreografía y vestuario interesantes. Shakira y Burna Boy cantaron el tema oficial, "Dai Dai", una puesta segura y muy parecida al "Waka Waka...

Día 1. De aquellos polvos...

Hace cuatro años dejé un texto en suspenso y no cumplí con la promesa de cerrar mis crónicas sobre Catar 2022, recogiendo algunas situaciones al margen del Mundial de ese año. Pero, considerando que mañana empieza la cita futbolera mundial de 2026, haré algunas precisiones en torno a lo que el anterior fue señal de lo que mañana, 11 de junio, tendremos, incluyendo que sea un Mundial "tripaíses" o, como prefiero pensar, el Mundial de Fútbol de América del Norte. Lo primero. Para quienes lleguen aquí preguntándose cuál es la razón por la que esta periodista, escritora, ama de casa escribe sobre un Mundial sin tener mayores conocimientos, y porqué lo hace desde el 2010, pues... es culpa del entonces novio, hoy esposo, un dominicano que es fanático del fútbol y que pierde todo sentido de la tranquilidad mientras se celebra el Mundial y se come las uñas pidiendo el milagro de que su selección favorita, léase Argentina, gane. Milagro que se le cumplió hace cuatro años atrás .  Pues...

Día 9. Crónica de la felicidad

Nota de 2014. Después que Alemania le ganó a Argentina, el esposo se fue a fregar. Estaba triste, pero sabía que solo un milagro habría hecho posible lo contrario. Y en el transito de estos ocho años, el milagro se gestó, con revancha incluida. Alemania se quedó en el camino y la selección argentina, con su admirado Lionel Messi, no solo logró ganar ante Francia, campeona del Mundial pasado, sino que hizo que el esposo volara de felicidad. Y voló. A saltos. *** Quise hacer este texto ayer, domingo, con la emoción anudada que se produce luego de vivir varias horas de tensión esperando algo bueno que parece que sí será, y parece luego que no. Y la tensión no la viví porque sea fanática del fútbol, que por cuarta vez en doce años comprobé que no soy, sino la que me causó desear que al esposo se le cumpliera el sueño del fanático. Como todo el mundo sabe, el suplicio y la gozada, comenzó a las 11:00 de la mañana, al menos en esta zona horaria. El esposo se levantó cinco minutos antes, se c...

Día 8. Lo importante... ¿Lo importante?

Les voy a ser sincera. Los momentos que más he disfrutado en este Mundial es cuando he estado viendo un partido en compañía del esposo. Traducción: cuando juega Argentina y de los cuartos de final en adelante. Por alguna razón, así por mi cuenta, a pesar del esfuerzo, como que me cuesta. De paso, me entretiene más lo que circunda el Mundial: sus temas colaterales.  El viernes Así que se imaginaran la taquicardia que hubo en mi casa el viernes pasado, con el partido entre Argentina y Holanda. Mi hijo y yo lo vimos en casa, bueno, lo vi y el hijo corría cada vez que anunciaban un gol. El esposo llegó ronco a casa, cuando Argentina ganó en penaltis estaba ya solo en la oficina y gritó de la emoción sin contenerse. Y claro, el trayecto de la oficina a la casa se la pasó cantando una especie de himno argentino y su selección.  Sí, hubo sanciones, chismes por gestos y palabras de Messi (gestos peores he visto en este Mundial de otros jugadores)... pero al esposo eso le da igual. Lo ...