Hace cuatro años dejé un texto en suspenso y no cumplí con la promesa de cerrar mis crónicas sobre Catar 2022, recogiendo algunas situaciones al margen del Mundial de ese año. Pero, considerando que mañana empieza la cita futbolera mundial de 2026, haré algunas precisiones en torno a lo que el anterior fue señal de lo que mañana, 11 de junio, tendremos, incluyendo que sea un Mundial "tripaíses" o, como prefiero pensar, el Mundial de Fútbol de América del Norte.
Lo primero. Para quienes lleguen aquí preguntándose cuál es la razón por la que esta periodista, escritora, ama de casa escribe sobre un Mundial sin tener mayores conocimientos, y porqué lo hace desde el 2010, pues... es culpa del entonces novio, hoy esposo, un dominicano que es fanático del fútbol y que pierde todo sentido de la tranquilidad mientras se celebra el Mundial y se come las uñas pidiendo el milagro de que su selección favorita, léase Argentina, gane. Milagro que se le cumplió hace cuatro años atrás.
Pues eso. Soy una mujer de prácticas consistentes en el tiempo en cuanto a mi terca vocación de escritora, por lo que este blog sigue como el proyecto de sobrevivencia futbolística ante el fanatismo intenso del esposo, que no ha podido contagiarme, ni ha podido heredarlo a nuestro hijo, que solo mira con curiosidad efímera el afán de su papá por el fútbol y lo acompaña en la euforia porque es un chico con energía suficiente para mantener cualquier algarabía.
Ahora pasemos a lo que me importa: escribir lo que entiendo de fútbol (que no tiene que ver ni con sus reglas ni con nombres de jugadores, ni con detalles técnicos), escribir lo que no entiendo y dejar constancia de ello en este blog.
... Estos lodos
Catar 2022 fue una cicatriz de una herida que se produjo en 2010, cuando la FIFA le dio la sede del Mundial frente al asombro de todos los que estaban pendiente de eso (yo no era una). El asunto derivó en una investigación encabezada por quien en ese momento entendía que esa sospechosa decisión, eligiendo a un país sin estadios y con temperaturas en verano no aptas para la mayoría de los seres humanos del planeta: Estados Unidos.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el FBI iniciaron una investigación sobre el sistema financiero estadounidense que los dirigentes de la FIFA utilizaban y ahí comenzó lo que explotaría en 2015 como el "FIFA Gate". En resumen, se descubrió el pago de sobornos para otorgar esa sede, y la anterior, la de Rusia de 2018, entre otros asuntos. Muchos dirigentes de la FIFA a nivel mundial fueron destituidos de sus cargos, algunos juzgados, y otros renunciaron.
Nada como aquella imagen de Joseph Blatter, entonces presidente de la FIFA, bajo una lluvia de billetes falsos, lanzados por el comediante y humorista británico Simon Brodkin en una rueda de prensa en Suiza.
El asunto que después de todo el lío, la estructura de la FIFA cambió y se eligió a un nuevo presidente, el actual, Gianni Infantino, quien ha sido encargado de sacar a este organismo deportivo de la quiebra y lavarle la cara, y digamos que lo ha hecho con prácticas más santas que las de Blatter, pero igual de pecadoras.
"Gracias" a este episodio de corrupción, que no ha sido el único, pues cuando volvieron a votar para las sedes de los próximos mundiales, con un karma que tenía que pagar. Así que en junio de 2018 eligieron la propuesta presentada por Estados Unidos, México y Canadá. Y esto tenemos a partir de mañana, el Mundial de Norteamérica, y lo que todo esto ha implicado...
Un arroz con mango
El "Mundial triple países" ha sido un infierno logístico, que ha tenido de todo un poco, en especial porque en 2023 la FIFA oficializó un formato extendido de 48 equipos, 16 más que en el Mundial de 2022, lo que implicará la celebración de 104 partidos.
Así que este año tendremos un "para aquí y para allá" de selecciones entre tres países que... tienen sus temas.
Estados Unidos: Donald Trump. Ya saben lo que esto significa en cuestiones migratorias, con la selección de Irán, país en conflicto militar actual con Estados Unidos, y ciertas cuestiones de seguridad y discurso xenófobo. Los iraníes tendrán entrada restringida en Estados Unidos, tuvieron que mudar su base oficial a México (estaba establecida en Arizona) y su fanaticada pues... posiblemente no pueda estar presente. A esto se suma la deportación del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien contaba con documentación en orden. Este árbitro es considerado el mejor de África en 2025 y seleccionado por la FIFA como uno de los 52 jueces principales para el torneo. Iba a hacer historia como el primer somalí en arbitrar en una Copa del Mundo. Se dice que Canadá le ha dado entrada a su territorio.
Y eso, que la FIFA le entregó un premio de consolación a Trump luego de que no recibiera su esperado Nobel de la Paz. Infantino le entregó en diciembre de 2025 el recién creado Premio FIFA de la Paz. Algo obvio el propósito del premio, y diría que poco efectivo a la hora de zanjar dificultades para que la logística del Mundial fluya.
México: las dificultades en México han girado en torno a su seguridad. El hecho más crítico de cara al torneo ha ocurrido en los alrededores de Guadalajara, una de las sedes oficiales. Colectivos de búsqueda de familiares desaparecidos han localizado múltiples fosas clandestinas en un radio de entre 13 y 20 kilómetros en torno al Estadio Akron, en Guadalajara. Se han extraído más de 500 bolsas con restos humanos. Además, el gobierno mexicano mantiene un despliegue masivo de la Guardia Nacional y las fuerzas armadas en las tres ciudades sede (CDMX, Guadalajara y Monterrey) ante la amenaza de la violencia armada del narcotráfico.
Canadá: Canadá no tiene tema, creo. El verano es un momento climático ideal en ese país, considerando su temporada invernal, y creo que tendrán el pico más alto de turismo internacional.
Esperemos lo mejor, pero sería bueno anotar que quizás esto sea una prueba para lo que vendrá en 2030, año en que la sede ha sido repartida en tres países también: España, Portugal y Marruecos.
El primer partido
El partido inaugural será en México, entre la selección de este país y la de Sudáfrica. El partido será la capital mexicana. Luego habrá otro partido, para el cierre del día, en Guadalajara, entre la selección de Corea del Sur y la de República Checa o Chequia, este último un nombre menos formal que el país ha optado por usar desde 2016.
Como siempre, no tengo equipo favorito, pero me gustaría, también como siempre, que gane Alemania. El esposo siempre preferirá a la Argentina, en un año en que será el último Mundial de su querido Lionel Messi.
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