Es demasiado. Este Mundial es demasiado. Demasiados partidos por día, demasiada información, demasiados comentarios, demasiados memes, demasiadas fotos, demasiado... Este diario me ha convertido en Sísifo, cuando creo que puedo sentarme a escribir algo ya ha pasado, y luego tengo que hacer otra cosa como comer, trabajar, lidiar con un adolescente, convivir con el esposo, salir a tomar sol, dormir... Y cuando vuelvo a pensar en resumir lo que ha pasado, ya es tanto que no sé que priorizar o que dejar fuera. Pero haré un esfuerzo de continuar con este espacio, de tomar notas, incluso cuando el fanático de mi casa, el esposo, no ha seguido con tanta atención como esperaba este Mundial, porque también es un adulto con deudas y un trabajo exigente. Aún así, llegó temprano para ver a su adorada selección argentina golear a Argelia, ver casi de madrugada dos partidos más (creo que el de Colombia y Uzbekistán... y el de México ante Corea del Sur). Como se imaginarán...
En busca del espíritu futbolero... que no tengo.